Compartir

Miedo Profundo, la última película de la actriz Blake Lively (a quien reconocen por haber sido Serena Van Der Woodsen) sigue en cartelera y tiene que ver con uno de nuestros peores temores: el ataque de un tiburón blanco.

Sanguinarios, veloces y con una fuerza extraordinaria.

Los tiburones en las películas hollywoodenses nunca son amistosos y son catalogados como «máquinas de matar». La cinta Jaws es una de las principales razones por las que creemos que, una vez elegida la presa, el tiburón no se detendrá hasta matarla. Aunque el suspenso de este tipo de películas nos encanta, hay que admitir que no retratan muy bien la realidad ya que estos animales no gastarían un segundo de su tiempo en idear una estrategia para acecharnos y asesinarnos lenta y dolorosamente, lo más seguro es que solo nos darían un mordisco y se irían sin volver atrás, aburridos por una presa que causa muchos problemas y ni sabe bien.

Aprovechando que Miedo Profundo revivió nuestras pesadillas con los tiburones de protagonistas, les comparto unos cuantos mitos para que puedan dormir (y nadar) más tranquilos.

1. Los tiburones rondan las playas en busca de humanos incautos.

No. De hecho, ellos prefieren las aguas frías y esto no lo encuentran en las zonas que frecuentamos. Tampoco es probable que un tiburón blanco nade por aguas poco profundas; los que sí pueden llegar a esos lugares son una especie hermana: los tiburones toro.

2. La sangre los enloquece.

El olor de la sangre los atrae, pero no significa que se vuelvan locos y ataquen lo primero que vean. Al igual que otros animales depredadores, siguen el rastro de sangre para descubrir si hay algún tipo de peligro o una presa potencial.

3. Atacan sin provocación.

Nosotros creemos que nadar al lado de un tiburón puede ser inofensivo ya que “no estamos lastimándolo”, pero no es tan sencillo. Como cualquier animal, se espantan cuando una criatura desconocida entra en su territorio y pueden intentar atacarlo para confirmar que no significa un peligro para ellos. O, al igual que en Miedo Profundo, puede que interrumpamos su cena y crean que intentamos quitarles su alimento.

NO TE PIERDAS

4. Comen y comen y comen…

Tal parece que en las películas los tiburones no se cansan de engullir personas, pero nada de eso ocurre en su vida diaria. Una vez que comen, no necesitan devorar inmediatamente otro par de piernas para el postre, puede que incluso coman del mismo cuerpo en un día. Además, se ha visto que la carne de humano no es muy apreciada por los tiburones.

En las películas, el tiburón siempre es el villano.

5. Es un asesino.

Como escribió Julia Alquézar en “Tiburón: la leyenda de un depredador en peligro de extinción”, es normal que queramos atribuir a los animales cualidades o valores humanos, pero eso está muy alejado de la realidad. Los tiburones no son buenos ni malos simplemente porque su comportamiento no se rige por ninguna ética o moral parecida a la nuestra.

El tiburón blanco no mata por placer ni es un asesino serial, solamente es un animal salvaje existiendo tranquilamente en su hábitat y ayudando a equilibrar el ecosistema.

 

NO OLVIDES COMPARTIR LA NOTA Y SEGUIRNOS EN   FACEBOOK Y TWITTER! 

 

Dejar una respuesta