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¿Qué harías si pudieras almacenar tus recuerdos en USB? ¿Te gustaría ganar dinero teniendo un reality show? Desde la invención del internet, el mundo avanza cada vez más rápido al igual que la tecnología y la ciencia. Ya tenemos un robot que corre, realidad virtual inmersiva, un útero artificial, incluso empiezan a comercializarse las clonaciones animales, ¿Pero hasta dónde es correcto aprovechar el conocimiento científico? ¿No deberíamos imponer límites para evitar caer en un uso que no solo puede ser incorrecto sino poco ético? Esa es la premisa de Black Mirror, una serie que se aventura a responder estas preguntas y nos deja con serias crisis existenciales tras cada episodio.

Adicción a la tecnología

El programa fue creado por Charlie Brooker y transmitido por Channel 4. El tema general es la sociedad o los individuos en contra del espejo negro que vemos ahora en todos lados: la televisión, la computadora y el celular. No hay un desarrollo central, cada capítulo tiene su propia historia y cada protagonista se enfrenta a una situación extrema que retrata la adicción a la tecnología y las consecuencias de esta dependencia. Las dos primeras temporadas y el especial están disponibles en Netflix que, consciente del éxito que tuvo la serie, adquirió los derechos de transmisión (para el enojo de la televisora británica) y ya ordenó una tercera temporada que tendrá 12 episodios que se estrenarán en octubre. Robert Downey Jr. también expresó su interés en adaptar una de las historias al cine.

Las dos temporadas que transmitió Channel 4 tienen solo tres episodios. El primero es uno de los más polémicos: el primer ministro de Inglaterra es chantajeado. Si no quiere que muera un miembro de la familia real, debe tener sexo con un cerdo y esto debe ser transmitido en vivo en televisión nacional. La cuestión aquí es hasta dónde llega la empatía humana y qué tan dispuestos estamos a sacrificar la dignidad de una persona a cambio de reírnos unos cuantos minutos en las redes sociales. No contaré más, pero el final es uno de los más impactantes que ha visto la televisión.

Cada persona vive en una celda

Los reality shows y las programas que generan ganancias por medio de la burla son los protagonistas en esta distopía. Cada persona vive en una celda cuyas cuatro paredes son pantallas de TV y trabajan haciendo ejercicio para ganar Méritos y poder comprar juegos, avatares, comida y también para saltarse los comerciales que aparecen en las pantallas cada dos segundos, interrumpiendo siempre la programación del espectador. Bing, el protagonista, está harto del aburrimiento y la mediocridad, pero cuando su oportunidad de retar al sistema llega, ¿de qué lado está en realidad?

blackmirror_3El tercer capítulo es en un futuro nada lejano a nuestra propia realidad. En esta sociedad de aparente ciencia ficción, la mayoría de las personas tienen un chip implantado que les permite grabar todo lo que sus ojos observan. Esto se ha vuelto no solo una manera idílica de conservar recuerdos, sino un método de identificación oficial y un nuevo pretexto para ocasionar peleas entre amigos y familia. ¿Te gustó más la reunión pasada? No hay problema. Oprime rewind y revívela las veces que quieras, claro, no vivirás lo que pasa ahora pero no importa. ¿Eres testigo de un asalto pero no tienes implantado el chip? Lo siento, no podemos confiar en que digas la verdad porque tus recuerdos son dudosos.

NO TE PIERDAS

Y esos temas solo son de la primera temporada. La siguiente toca el debate de la clonación humana, la humillación como entretenimiento y de las campañas políticas que ahora parecen comedias en tres actos.

Black Mirror nos presenta no solo lo que puede ser nuestro futuro, sino lo que ya es una realidad. Los espejos negros ocupan todo el mundo, de nosotros depende que su poder no elimine nuestra humanidad ni nuestra inteligencia.

 

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